Hoy es un día triste para cualquier amante de la tecnología. Hoy desaparece un genio, una persona innovadora por naturaleza que tenía el empeño y la fuerza personal para crear y mejorar dispositivos que funcionasen tan bien como lo tenían que hacer.
Puede gustarte más o menos una marca, considerarte fanboy o todo lo contrario, pero lo innegable es que Steve Jobs marcó un antes y un después en el cómo del desarrollo de la informática, y que la tecnología que tenemos hoy en día es, en parte, gracias a él.
Prueba de ello, y del respeto y admiración que provoca su recuerdo es que prácticamente todas las páginas que cargues hoy desde tu navegador van a tener espacio para la noticia del día: Steve Jobs ha muerto.
Gracias Steve.

